sábado, 23 de julio de 2011

Brindo por la existencia
por ese sano vivir
y por el sano compartir
Brindo por la experiencia
que va curtiendo conciencia
mente, cuerpo y corazón.
Y brindo por la emoción
que con el sentir corona
el momento que almidona
un recuerdo hecho canción.

martes, 5 de julio de 2011

La violencia simbólica


Instituciones como la familia, la iglesia, la escuela, el estado, etc etc... son los responsables históricamente de la violencia simbólica ejercida por años, siglos, (por no decir milenios) hacia los sujetos subalternos (mujeres, niños, esclavos, obreros, negros, parias, etc etc... ) y los dominados de siempre siguen bajando la mirada, bajando la cabeza, concibiéndose a sí mismos de la forma en que se les ha enseñado ... comportándose de acuerdo a patrones socialmente construidos... autoinmolándose en nombre de ... (¿?) ....

... Cómo romper el círculo??

"Los dominados aplican a las relaciones de dominación unas categorías construidas desde el punto de vista de los dominadores, haciéndolas aparecer de ese modo como naturales. Eso puede llevar a una especie de autodepreciación, o sea de autodenigración sistemáticas" (Pierre Bourdieu en "La dominación masculina")

Gran tema para reflexionar y develar más allá de las estructuras aparentes supuestamente "naturales"...


Y esto es tan sólo una pincelada de lo que realmente es.

jueves, 30 de junio de 2011

Un cambio de paradigma con urgencia!!

El tema de la educación va mucho más allá de si es gratuita o no...No todos estamos en igualdad de condiciones.. algunos acceden a una educación de mayor calidad con la posibilidad de formarse con clases particulares (dibujo, música, deportes) lo que enriquece y cultiva al niño de una forma integral... pasa eso con la educación pública??? y seguimos dándole mayor prioridad a lo analítico, a lo eficiente.. olvidando el Ser de cada niño, su humanidad, su inteligencia emocional y reflexión sobre la vida y los valores esenciales que hacen humano a un ser humano ...
Las bases, los fundamentos en los cuales hemos sido formados están en una gran crisis que tiene que ver con un paradigma de la Ilustración, hoy obsoleto... Afortunadamente, estamos despertando y tomando conciencia de aquello... NO podemos seguir igual!!

En vez de tanto pensamiento lógico, deberíamos desarrollar el pensar analógico... abrir los sentidos... vivir experiencias estéticas y aprovechar las mentes inquietas de los niños.. claro está: olvidar el Ritalín para siempre!!

http://www.youtube.com/watch?v=Z78aaeJR8no&feature=share

invito a ver este interesantísimo video!!
Disfrutenlo!! y a reflexionar con propuestas y soluciones..

jueves, 7 de abril de 2011

Más detalles sobre el jocoso-satírico "El Ají"


El Ají aparece publicado por primera vez el día lunes 26 de agosto de 1889, continuando su tirada hasta febrero de 1891, tiempo de cierre del periódico por razón de la guerra civil. En noviembre del mismo año su publicación se reinicia hasta su cierre definitivo en 1893. Este periódico pretendió continuar una importante tradición satírica que existía en la prensa nacional, y que tuvo su mayor esplendor con los periódicos de Juan Rafael Allende: El Padre Cobos y El Padre Padilla. Es más, uno de los motivos del lanzamiento de El Ají, tal como se señala en su primer número del 26 de agosto, es continuar la obra de El Padre Padilla.
Veamos parte de aquella primera publicación donde se escribe una especie de declaración de principios, por parte de la Redacción, manifestando la misión del periódico.

El AJI SE PUBLICA LOS LUNES
Precio de suscripción
Al mes: 10 centavos
Número suelto: 2 centavos
Lugar de Redacción: Lastra número 12

El Ají
Periódico Semanal - Jocosatírico
Año I
Santiago, 26 de agosto de 1889
No 1

Después de la desaparición de El Padre Padilla, periódico que no dejaba pasar en silencio los abusos de las autoridades, ni los atropellos de ciertos mandoncillos, de mayor o menor cuantía, sólo ha quedado batiéndose en este campo de ajitadísimas luchas, nuestro estimable colega. La Igualdad.
Para hacerle compañía a este último aparece El Ají dispuesto a combatir con toda la entereza i energía de que viene revestido, todo lo malo que suceda en el transcurso de su existencia, como aplaudirá todo lo que concierne al respeto de nuestras leyes constitucionales, adelanto intelectual i moral de nuestro país, como así mismo lo que se relacione más directamente con los obreros.
El partido en que militará El Ají será el de la razón, i su política, la justicia.
Para bribones que traten de cualquier modo de arjir i esquilmar al ménos fuerte, ahí estará siempre El Ají, pronto a hacerlos entra en vereda a calabazazos.
No respetará ni posición ni jerarquía, ni nobleza ni títulos por el estilo, porque para todos tendrá mayor o menor candidato ese de Chincha, que a más de alguno lo hará estornudar con solo el olor.
Con lo espuesto, el público puede darse ya por enterad de la misión que viene a cumplir El Ají; i ¡ai! Del que se burle de su programa, porque tarde que temprano tendrá que saborear la dosis de verdades más picante, que mortal alguno le haya dado!

La Redacción


La declaración de crítica y denuncia por parte de El Ají se verá confirmado en otro apartado titulado “Chinchorrazos”, correspondiente al segundo número de su publicación con fecha del 2 de septiembre de 1889. Se trata de una jocosa conversación entre dos sujetos de Santiago que comentan sobre la aparición de El Ají.
-Me refiero al Ají que habla con letras de imprenta de ese ají que les dice las mas amargas verdades a los municipales de Santiago, quienes sacan multa –como el señor Ballesteros- hasta porque un perro levanta la pata i... corre, o porque una gallina pone un huevo y cacarea.
…esto es ya insufrible ¿no ves tú que con ello estrujan al pueblo engordan su propio bolsillo con detrimiento de tanto pobre?
La aparición de El Ají también se relaciona con la necesidad de manifestar la oposición del sector popular a las recientes políticas del presidente Balmaceda, principalmente a la utilización de trabajadores extranjeros y a las leyes de inmigración. No son pocas las entradas que el periódico escribe respecto al tema. Así en el ejemplar número 2, un columnista que firma con el pseudónimo de Paquiderno, escribe con respecto a los nuevos cajistas extranjeros:

(…)por mui intelijente, por mui cumplidor que sea un obrero chileno, basta que venga un estranjero, que muchas veces apenas conoce los rudimentos del arte, para que sea suplantado.
Terrible sino el del roto que sirve nada mas que para bestia de carga o carne de cañon!
Paquiderno

El periódico no se abstuvo de lanzar punzantes ataques contra el presidente Balmaceda, los que aparecían suavizados por el tono jocoso de la sátira. Cuando se hablaba del presidente, se referían irónicamente a él como “S.E.” Veamos la razón de tales iniciales en un apartado titulado “Desde el Calabozo” del ejemplar número 2 donde se cuenta la visita del presidente al Mapocho para “echar un vistazo” a los trabajos de la canalización del río.
“S. E. (el serenísimo y excelentísimo señor Balmaceda) quedó mui maravillado de los trabajos que ya se han llevado acabo i, ¡con cuánta satisfacción contempló a los obreros españoles que, haciéndole merecido honor a la Bartola, pasan golpeando piedrecitas, en tanto que el roto chileno suda la gota gorda, como vestida de cara!...”

Otro columnista que firma bajo el seudónimo de Vinagre, escribe un sentido texto respecto a la particular situación de los trabajadores chilenos durante los años del gobierno de Balmaceda:
La situación de los trabajadores chilenos, en general, se va haciendo de dia en día más árdua e insitenible, i al paso como marchan las cosas, dia llegará, ¡no lo quiera el destino! En que no tendremos en Chile un solo trabajador competente, sino inmigrantes que, ni mucho ni poco son comparables a los obreros chilenos.
Tiempo es ya de cortar de raiz esta llaga cancerosa de la inmigración extranjera, si más tarde no queremos ver echa jirones nuestra república y ser el escarnio de todo un pueblo que jime en la miseria y bajo la férrea mano de nuestros gobernantes, por sus malas ideas y peores manejos.
Adelante obreros chilenos, donde la ( ) encuentra la fuerza, que El Ají siempre que pidais lo justo i equitativo estará de vuestro lado y a vuestra defensa!
No olvideis, pues que, la unión constituye la fuerza i hace bajar la frente a los tiranos que hoi pretenden hundir en la miseria a tantos infelices que no tienen otra falta que haber nacido bajo el techo de un miserable rancho.
Vinagre



La información mencionada ofrece un bosquejo del contexto y la línea de pensamiento del periódico. Pero más relevante aún son las publicaciones de El Ají del 24 de abril y del 23 de junio de 1890, donde pude hallar escritos de dos importantes poetas populares que escribían para la Lira. Los textos dan cuenta de su particular relación con el pensamiento político de la época y su manifestación a través de los escritos en la prensa.
El ejemplar de El Ají número 48 del 24 de abril de 1890, contiene un brindis escrito por Adolfo Reyes en honor al Partido Demócrata:
BRINDIS AL PARTIDO DEMÓCRATA

Señores, quiero brindar
por el Demócrata partido
que valeroso ha defendido
a todo el pueblo sin cesar.
Este trago voy a tomar
a la salud de su acción,
ahora en esta ocasión
un feliz voto reciba
i defendiendo al pueblo
viva en nuestra culta nación.

Brindo dijo un ciudadano
rechazando al aristocrático
por el partido democrático
voi a brindar cortesano.
En este momento me afano
brindar por dicho partido
que harto valor a tenido
para defender al pobre,
deseo que valor les sobre
en defensa del pobrerío

Adolfo Reyes


El poema pertenece a la tradición popular de los brindis, género que dentro del canto a lo poeta se enmarca en la rama del canto a lo humano. Los brindis solían improvisarse en fiestas y celebraciones como un modo de festejar y rendir honores a un tema elegido previamente. Los versos octosílabos de cada línea están escritos de acuerdo al patrón de la décima espinela, cuya forma tradicional es ABBAACCDDC.
Otro hallazgo importante fue una denuncia escrita por el poeta Nicasio García, publicado en el número 60 de El Ají del día lunes 23 de junio de 1890. En la sección “Remitidos”, el poeta se dirige al editor del periódico para acusar las faltas y abusos de poder por parte de las “alcaidesas” al instaurar un negocio forzado de comidas dentro de una cárcel de mujeres:
Señor Editor de El Ají:
Señor, los abusos que diariamente se cometen por las mujeres llamadas alcaidesas en la nueva cárcel i en la policía, nos obligan a dirijitrnos a Ud, para que se sirva publicar en su períodico algo referente a ellas i los haga llegar a conacimiento de las autoridades.
Es el caso, señor, que las mujeres de la policía i cárcel nueva llamadas alcaidesas, tienen negocio comida, café, queso, chancho, etc., etc., dentro , para hacer negocio con las detenida, como así mismo licor, pidiendo 20 centavos por una copa chiquita de un pésimo aguardiente, chicha, vino, etc. Lo peor es, señor, que estas perversas mujeres, hostilizan de una manera infame a las presas que no les compran, ya sea porque no tienen con qué o por proporcionsarse de afuera cosas mejores que les cuesta mas barato. Entonces es cuando al pasar la comda los deudos de las detenidas, no dejan cosa que no se roban i no hacen caso de la súplicas de las infelices detenidas, haciéndolas ayunar i pasarlo solo con porotos, que es la comida única que dan en la cárcel. Si les mandan plata, cigarros u otra cosa cualquiera, todo se lo roban las alcaidesas porque son mandadas hacer para la rapinia i la infamia. Las de la cárcel manejan aguardiente, vino, chicha, cigarros, pan, cerveza, comida, café i la detenida que no le compra, ¡pobre de ella! Pues las hacen sufrir las mas bárbaras e inhumanistarias penurias, que puede imaginarse, encerrándolas i poniéndolas incomunicadas, sin que lo disponga así el juez de la causa o el alcaide, que son las únicas personas que ya sea por medida correccional o precautiva, pueden hacerlo.
Se tiene a las detenidas en completa incomunicacion i no se permite hablar con los deudo de ningun reo ni la entrada a la cárcel o la reja. El juez Ojeda, tan déspota i canalla como siempre, ordenó que no permitieran la entrada de la jente para adentro porque la bilis de esta senoría se encendía cuando los deudos de los presos los vaia allegados a la reja o pasar mantencion o trajinando al lado adentro de la cárcel a la jente de afuera. Aí es que el personal que cubre la guardia de la cárcel trata a culatazos a las personas que desean entrar al interior de ese establecimiento. Haga usted senor editor, lo que esté de si parte para que cese este estado de cosas.

Nicasio García

De la oralidad a la escritura: Lira popular y prensa satírica.


A partir de la segunda mitad del siglo XIX el mundo popular hace su aparición en la ciudad de Santiago. Una gran oleada de campesinos comienza a instalarse en los barrios periféricos de las grandes urbes: familias enteras provenientes del campo, llegan esperanzadas en las nuevas oportunidades de trabajo que aparentemente ofrecían el comercio y la industria. Como consecuencia de este fenómeno social, conocido bajo el concepto de la migración campo-ciudad, los nuevos habitantes se insertan en las dinámicas y prácticas culturales propias de la capital, aprenden a leer y a escribir, entrando al circuito de la cultura letrada. De esta forma, la tradición de los versos cantados -práctica oral por naturaleza- comienza a dejar testimonio escrito a través de los pliegos impresos de la llamada Lira Popular, manifestación chilena de la literatura de cordel, que reunía poesías en décimas de la antigua tradición del canto a lo poeta junto a letras de canciones campesinas en cuecas y tonadas, transmitidas de generación en generación a través de las prácticas musicales del mundo rural.
Poetas y cantores escriben y confeccionan liras populares como un modo de preservar la memoria del pueblo campesino en un ambiente cuya hostilidad parecía acabar con la antigua comunidad del mundo rural y sus tradiciones. Además de ello, también levantan un discurso crítico y denunciante respecto a las injusticias e irregularidades sociales que los grupos de poder (oligarquía, clero) ejercían sobre las clases subalternas asociadas a los sectores populares de la población.
Cabe agregar que por esos años, poco a poco comienza a irrumpir un discurso social y político reivindicador de los derechos de los trabajadores. No es casualidad que muchos de los cantores y poetas populares que escriben décimas para la Lira Popular, también se involucren de algún modo al Partido Democrático fundado en 1887. Es el caso del poeta Rómulo Larragaña, conocido por su seudónimo "Rolak", quien era un activo participante de los míitines populares organizados por dicho partido hacia 1889. Por su parte, Adolfo Reyes, Rosa Araneda, Nicasio García y Juan Rafael Allende, además de escribir décimas dedican parte de sus escritos a la prensa satírica de la época, tal es el caso del periódico satírico-obrero El Ají -publicado entre 1889 y 1893- órgano relacionado con el Partido Democrático para la defensa de los trabajadores. (Navarrete:"Balmaceda en la poesía popular"; p. 21)

Por Carolina Chacana

Para más información:
http://www.memoriachilena.cl/archivos2/pdfs/MC0004089.pdf

viernes, 25 de febrero de 2011

"La tonada: testimonios para el futuro" de Margot Loyola



Violeta Parra y Víctor Jara fueron algunos de los pioneros, los más recordados y reconocidos en la labor de recolección, difusión, creación y concientización de nuestra propia cultura chilena, pero ellos no fueron los únicos que emprendieron dicha tarea, también hay muchos otros cuyo trabajo creativo a quedado un tanto oscurecido por la luz y la atención que ha girado en torno a Víctor y Violeta a nivel mundial y local. Seguramente el trágico fin de sus vidas ayudaron a que sus figuras se convirtieran en íconos de importancia, como los grandes mártires del canto campesino. No niego en absoluto su valor e importancia, por el contrario, por algo su obra se ha expandido más allá de nuestro país, pero lamentablemente ellos ya no están con nosotros para contarnos más de sus andanzas y aventuras por las tierras chilenas, pero si lo están otros como la gran Margot Loyola.

Margot Loyola, investigadora, intérprete, creadora y profesora, emprendió hace algunos años el gran desafío de escribir un libro sobre su género favorito, la tonada, que para ella es el vivo reflejo de "la escencia del arte campesino chileno" donde " donde la música y el canto llega al corazón mucho más vivo y directo que las palabras habladas.
"La tonada: testimonios para el futuro", es fruto de toda una vida ligada al canto campesino donde Margot Loyola deja en escrito su valioso testimonio como cantora, creadora e investigadora.

Tesoritos como este libro cosechado con amor, esperanza y compromiso por la gran maestra Margot Loyola no puede quedarse sólo entre las estanterías de una biblioteca universitaria, hay que desenpolvarlo, abrirlo, curosearlo y valorar con creces su rico y valiosísimo contenido. Entre sus páginas se revelan las más queridas tonadas campesinas que, por la fuerza de la tradición y la significación que tienen para el pueblo chileno, han traspasado el umbral del olvido y se han quedado con todos nosotros a través de la oralidad y la memoria de tantas cultoras y cultores que con guitarra en mano van rehaciendo nuestra historia chilena.

Dejo abierta la invitación a que caminen por sus páginas -miremos y revaloremos lo nuestro, pues hay mucho más de lo que creemos e imaginamos-. Transitar por ellas es sumergirse en las aguas dulces del canto campesino y beber la esencia presente entre sus melodías y versos, cantos en coplas, décimas y cuartetas creadas en forma espontánea desde lo más profundo del pueblo y que canalizan y materializan el sentir de un Chile anónimo, un Chile sin voz que no se ha oído en mucho mucho tiempo y que es tiempo de escuchar, acoger y valorar dignamente.

Caro Chacana,
19 de febrero, 2011

Jorge Peña Hen (por Miguel Castillo Didier)


Rev. music. chil. v.52 n.190 Santiago jul. 1998
doi: 10.4067/S0716-27901998019000002

Jorge Peña Hen
A veinticinco años de su muerte*

por
Miguel Castillo Didier

El 16 de octubre de 1973 ha quedado en la historia de la cultura y de la música chilena como una fecha negra. Es el día en que fue segada la vida del Maestro Jorge Peña Hen, músico apasionado, creador, director de orquesta, pedagogo, organizador, cuya generosa e infatigable obra en la enseñanza y la difusión de la música no ha tenido parangón en nuestro país. A los 45 años de edad, cuando estaba en la plenitud de sus capacidades; cuando su trabajo con niños y jóvenes daba ya hermosos y prometedores frutos, la voz de Jorge Peña Hen fue hecha enmudecer para siempre.
Jorge Peña Hen nació en Coquimbo en 1928 y allí se inició en el estudio del piano. Más tarde estudió también violín, viola y cello, presentándose varias veces como intérprete juvenil en esos cuatro instrumentos. Ya como estudiante de liceo mostró sus inquietudes por la difusión de la música en su medio. Como alumno del Conservatorio Nacional, fue discípulo en piano de Olga Cifuentes, en violín de Ernesto Lederman, en composición de Pedro Humberto Allende, Domingo Santa Cruz y René Amengual. Dirigió la Orquesta del Conservatorio, a la que logró imprimir un ritmo importante de actividades, consiguiendo incluso llevarla a provincia. Su inquietud social, que lo distinguiría durante toda la vida, se expresó ya cuando, siendo Presidente del Centro de Alumnos del Conservatorio, pronunció, ante autoridades de la Facultad de Ciencias y Artes Musicales, de la Universidad de Chile y del país, un discurso en que destacaba la situación desmedrada de la educación musical y la marginación en que los sectores modestos de la población, en Santiago y más aún en provincias, se hallaban respecto de las posibilidades de disfrutar del arte musical, de conocer la música y de estudiarla. En aquella ocasión, función de gala en el Teatro Municipal con motivo de las Fiestas de la Primavera de 1949, se estrenó, con coreografía de Cintolesi, una de las primeras obras de Peña: el Ballet La Coronación.
También como estudiante, en 1950, organizó en La Serena el Festival Bach, con ocasión del bicentenario de la muerte del compositor. Ese Festival debía ser histórico, pues, además de constituir un acontecimiento musical extraordinario en una provincia, dio como fruto que tendría larga y muy grande trascendencia, el impulso para la creación de la Sociedad Juan Sebastián Bach de La Serena. Radicado en esta ciudad en 1952, y como Presidente de la Sociedad, Jorge Peña Hen inició una labor que no puede menos que asombrar, por su intensidad, su carácter polifacético; por la incansable y abnegada dedicación que ella supuso a través de 21 años, y que sólo fue interrumpida por su tan trágica e injusta muerte.
Trataremos de sintetizar esa trayectoria que debía no sólo cambiar completamente el panorama de la enseñanza y la práctica musical en La Serena y en la región Norte, sino también en el país, por cuanto su idea acerca de la enseñanza musical infantil masiva y la formación de orquestas y otros conjuntos de niños, se convirtió, ya en vida suya, en una hermosa realidad, que hoy vemos extendida por el territorio nacional.
Como recordábamos, en 1950, Jorge Peña promovió la creación de la Sociedad Juan Sebastián Bach, que sería centro y motor de la actividad musical en el Norte. En 1952 fundó la Orquesta de Cámara de la Sociedad, formada principalmente por músicos aficionados. La dirigió, como también dirigió el Coro Polifónico de la Sociedad, que creó en 1955. Hasta entonces, en los conciertos que regularmente organizaba la Sociedad Bach cantaban sólo colegiales de los Liceos de Niñas y de Hombres de La Serena, donde Jorge Peña era profesor de música. En 1956 consiguió la creación del Conservatorio Regional de La Serena, dependiente de la Universidad de Chile, organismo que también dirigió. Tres años después, los esfuerzos de Peña lograron que se diera un paso importante con la creación de la Orquesta Filarmónica de La Serena, agrupación ahora profesional. En 1961, el incansable Maestro organizó la Orquesta de Cámara de Antofagasta, conjunto al que asesoró y que algunos años después pasaría a constituirse en la Orquesta Filarmónica de esa ciudad. En 1964 consiguió la creación de la Escuela Experimental de Música y, poco después, el establecimiento de planteles semejantes de Ovalle y Copiapó.
Su Plan Docente Experimental, dirigido a la enseñanza masiva de la música a alumnos de la educación primaria fue aplicado con éxito y de esa experiencia surgieron las condiciones para la creación de la Orquesta Sinfónica de Niños, primer conjunto de esa especie en el país. En esta labor, se aunaron la pasión pedagógica de Jorge Peña, su sentido social y su amor por los niños. Pareciera ser que el Maestro consideró esta tarea como la más hermosa de las muchas que emprendió en su corta vida. Emociona profundamente, en verdad, escuchar hoy las grabaciones en que habla a los niños; los aconseja; los estimula con su palabra seria, pero siempre cordial y cálida; hace el balance de algunas de las giras del conjunto infantil. La Orquesta de Niños llevará su mensaje musical a numerosas ciudades chilenas y llegará a hacer dos giras a Argentina, dos a Perú y una a Cuba, todas plenamente exitosas, y en las que los pequeños músicos dejaron en alto el nombre de Chile y de su educación musical. Ha sido citado más de una vez el juicio de Vicente Salas Viu sobre la Orquesta Sinfónica de Niños, con motivo del primer concierto ofrecido por ella en Santiago, el 3 de noviembre de 1965:

"Fue particularmente emocionante en este concierto admirar la entrega a la música, la participación en el fenómeno musical de todos y cada uno de los pequeños ejecutantes. Al lado de esto, la seguridad que demostraron acredita por igual el acierto en la delicada labor pedagógica realizada por sus profesores. Es verdad que los chilenos (los niños chilenos en este caso) poseen excepcionales condiciones para el cultivo de la música. Orientar bien estas condiciones, extraer de ellas lo mucho que se obtuvo en la presentación de esta orquesta, se debe, por supuesto, a los que de ello se preocuparon: los profesores Jorge Peña, Nella Camarda, Lautaro Rojas, Osvaldo Urrutia, Pedro Vargas, Edín Hurtado, Rosauro Arriagada y Emilio Matte, quienes merecen los mayores elogios. Un paso de indudable importancia en la educación por la música y para la música de los niños chilenos ha sido dado por las instituciones de enseñanza musical de La Serena. Son amplios los horizontes que abrieron. La presentación de la Orquesta de Niños de La Serena constituye un ejemplo que no debe ser olvidado".

Y el profesor Danilo Salcedo ha escrito sobre esta hermosa y pionera labor del Maestro:

"La idea que animaba a Jorge era la de despertar y desarrollar el inmenso potencial musical de nuestro pueblo. Su concepción de la difusión musical se basaba en una simple afirmación: a partir de los niños, los adultos se van incorporando al mundo de la música. Cuán certero fue su enfoque, como lo demuestran los resultados de su perdurable legado para Chile".

Decidor es el dato de que en La Serena (que no cuenta con más del 1 por ciento de la población del país), la ciudad a la cual Jorge Peña entregó sin reservas sus esfuerzos, se haya formado aproximadamente un 35 por ciento de los músicos que hoy se desempeñan profesionalmente en Chile.
Pero el trabajo con las agrupaciones musicales infantiles, a las que el Maestro dedicó tantas energías, no le significó dejar de lado los otros conjuntos y las otras actividades de la Sociedad Bach. En 1966, Jorge Peña organizó la Orquesta de la Universidad de Chile en La Serena, sobre la base de la anterior Orquesta Filarmónica. Y esta agrupación continuó la incansable labor de difusión musical masiva, impulsada por la Sociedad, tanto en su ciudad sede como en diversas ciudades y pueblos del Norte.
Anotábamos que resulta difícil sintetizar la vasta y polifacética labor del Maestro Peña Hen. Recordemos que no sólo condujo como director a todos los conjuntos de la Sociedad Juan Sebastián Bach de La Serena, sino que, como invitado, dirigió también en diversas temporadas la Orquesta Sinfónica de Chile, las Orquestas Filarmónica de Santiago y de Antofagasta, la Orquesta Sinfónica de Viña del Mar, la Orquesta Interuniversitaria de Valparaíso, la Orquesta de la Universidad de Concepción y la Orquesta Sinfónica de Tucumán.
Como compositor, la obra de Jorge Peña no es muy extensa, lo que se explica por su intensa dedicación a la enseñanza y a la organización de conjuntos y actividades musicales, así como por la brevedad de su vida. Parte de su creación está dedicada a los niños, como el Andante y Allegro para violín y orquesta de niños, su Concertino para piano y orquesta de niños y la ópera infantil La cenicienta. Otras composiciones suyas son: un Concierto para piano y orquesta, dedicado a su esposa y abnegada colaboradora Nella Camarda; dos Cuartetos de cuerda, una Suite para cuerdas, una Sonatina para violín y piano, una Tonada para orquesta, el ballet La coronación; el ciclo de canciones para barítono y piano Crepúsculo de Monte Patria; La palomita para coro mixto a cappella; música incidental para las películas Río abajo y El salitre; música para cuatro Retablos de Navidad.
En Revista Musical Chilena, a lo largo de más de dos décadas, se dio cuenta regularmente de las actividades de la Sociedad Juan Sebastián Bach de La Serena y de las agrupaciones que fundó y dirigió el Maestro Jorge Peña Hen. Y no podía ser de otra manera, pues la Revista ha tratado de registrar todo lo que ha sido importante en el quehacer musical del país. En la misma Revista, en el Nº 123-124, correspondiente a julio-diciembre de 1973, su director, el doctor Luis Merino, rindió homenaje al insigne artista, reseñando su trayectoria vital. Terminaba ese In Memoriam con estas palabras: "La desaparición de este gran músico, maestro, creador y organizador, afecta en forma irreparable a la vida musical chilena".
Un cuarto de siglo después, tenemos que repetir en Revista Musical Chilena aquellas palabras y renovar el homenaje de recuerdo y gratitud que Chile, la música, el arte, la cultura del país le deben. Formador de juventudes por excelencia, sembrador de belleza y cultura, hacedor de humanismo; forjador, por tanto, de mejores hombres y más altos valores para su patria. Eso fue Jorge Peña Hen. Pero su vida fue segada a los 45 años, en su plena madurez. Este crimen, absolutamente injustificable, uno de los 72 cometidos en la Zona Norte contra personas absolutamente inermes, entre el 16 y el 21 de octubre de 1973, constituye una mancha imborrable en la historia de Chile.


* El pasado 9 de noviembre, estando este número de la Revista Musical Chilena, en proceso de impresión, se encontraron en La Serena los cuerpos de los fusilados en octubre de 1973 que estaban desaparecidos desde entonces. Realizados los peritajes pertinentes, el 24 del mismo mes se confirmó la identificación de los restos del maestro Jorge Peña Hen.


Extraído de:
http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0716-27901998019000002&script=sci_arttext