jueves, 24 de febrero de 2011

Clásicos Del Piano Chileno Leng, Allende y Cotapos


ARTES Y LETRAS

Domingo 17 de Diciembre de 2000


Si bien el siglo XX tuvo en Chile a grandes intérpretes pianísticos, en el comienzo hubo también compositores de gran fuerza creadora cuyas obras, desgraciadamente, no se encuentran en discos de reproducción.
Acomienzos del siglo XX, poco se sabía en Chile de la música vocal de Palestrina o de la música orquestal de Brahms; sin embargo, obras de Bach, Beethoven, Mendelssohn, Chopin, Liszt, o Debussy podían escucharse con cierta regularidad en los diversos recitales que pianistas chilenos ofrecían en Santiago, Valparaíso o Concepción. El notable desarrollo alcanzado por el piano en nuestro país durante los primeros años del nuevo siglo estaba sustentado en cuatro factores básicos: la práctica doméstica de la música, sistematizada en Chile desde el siglo XVIII; la llegada de destacados intérpretes y profesores extranjeros durante el siglo XIX; la institucionalización de la docencia musical especializada, y la entrega de becas por parte del Estado. De este modo, a comienzos de siglo se había multiplicado la práctica del piano en las casas chilenas, alimentada por una prolífera labor editorial y por un siglo de presencia del instrumento en nuestro suelo. En este estimulante medio surgieron destacadas personalidades artísticas ligadas a la docencia e interpretación del piano, como Rosita Renard, Juan Reyes, Claudio Arrau y Alberto García Guerrero.

Asímismo, el potencial pianístico chileno influyó en la actividad creadora de los compositores nacionales de la época. De esta relación surgieron los primeros clásicos de la música chilena, con obras como las Cinco Doloras de Alfonso Leng; las 12 Tonadas de Carácter Popular Chileno, de Pedro Humberto Allende, y la Sonata Fantasía de Acario Cotapos. Sin embargo, a pesar de su indudable valor patrimonial, este repertorio permanece prácticamente inadvertido en el medio musical actual, por lo que las siguientes líneas pretenden, al menos, provocar el interés por conocerlo.

Leng, Cotapos, y García Guerrero fueron parte central de la vanguardia musical chilena de comienzos de siglo, tanto por su puesta al día con la música europea, como por su vínculo con el movimiento renovador del Grupo de los Diez. García Guerrero, "apóstol del arte contemporáneo", como lo llamó el propio Leng, estrenaba obras de Debussy, Stravinsky y Schnberg en Santiago en la década de 1910. Buscando nuevos horizontes, García Guerrero partió a Canadá en 1918, donde llegaría a ser el maestro del afamado pianista canadiense Glenn Gould en el Conservatorio Real de Toronto. En el año de su partida, estrenó en Santiago las Doloras, de Leng, con gran acogida del público.

Espiritualismo de Vanguardia

Mucho se ha hablado del parentesco de la música de Leng con el romanticismo alemán; sin embargo, resulta más adecuado buscar en las Doloras sensibilidades cercanas al entorno cultural en el que fueron compuestas y estrenadas. Es así como varios de los rasgos que Bernardo Subercaseaux observa en el llamado "espiritualismo de vanguardia" presente en la literatura femenina chilena de las primeras décadas del siglo, son extensibles a Leng y sus Doloras. Estos son la idea de que la interioridad del alma debe ser el foco de la creación y su fuente de inspiración; la creencia en la eficacia estética del dolor; el antirracionalismo; cierto antinacionalismo - ajeno, por cierto, al romanticismo- , y un claro impulso universalista.

Si bien Leng no influyó directamente en la formación de las sucesivas generaciones de compositores chilenos, su música tendrá un fuerte impacto en ellos, consolidándose a partir de la década de 1930 una posición universalista europeizante como la más gravitante dentro de las tendencias musicales desarrolladas en el país. Esta posición restringió la mirada hacia lo local de muchos compositores chilenos, quienes sólo encontraron limitaciones en los sonidos de nuestra tierra. Distinto fue el caso de Pedro Humberto Allende, quien logró integrar la mirada hacia lo local con la sensibilidad moderna de comienzos del siglo XX. Desde allí, escribió sus 12 Tonadas para piano, publicadas en París en 1923, la obra chilena que ha alcanzado mayor resonancia en las esferas francesa, española y latinoamericana de la música deconcierto.

Expresión oscilante

Pedro Humberto Allende llevó la tonada tradicional chilena al piano sin desbordar su forma ni alejarse demasiado de su carácter original, más bien intensificando sus rasgos propios, y logrando así una verdadera implosión del género. Allende acentuó el contraste lento/rápido de la tonada, produciendo una serie de dicotomías expresivas, donde, a pesar de terminar con la parte rápida y alegre, prevalece la tragedia por sobre la comedia y la introspección por sobre la extroversión, en una clara resonancia con el carácter chileno. Al realizar un balance del siglo XX, las Tonadas de Allende parecen haber influido menos en nuestra música de lo que era de esperar. Las tonadas y cuecas de Luis Advis evocan más bien la música de salón anterior a la de Allende, y las de Guillermo Rifo parten de otro referente: el jazz. Al mismo tiempo, su disponibilidad para el estudiante, el músico y el público deja mucho que desear. Sin duda que la condición efímera de la música dificulta su conservación y difusión, por lo que es necesario realizar constantes esfuerzos para mantener viva la obra de los creadores musicales chilenos en el alma de la nación. Al abordar el caso de Acario Cotapos, esta situación es más dramática aún, debido a la casi total ausencia de ediciones escritas y grabadas de su obra. Es como si Vicente Huidobro nunca hubiera publicado un libro.

Grandiosidad trágica

Cotapos, un músico autodidacta, al igual que Leng, desarrolló una larga carrera internacional basada en amistades y contactos personales con grandes artistas, generando admiración por la genialidad y arrojo con que emprendía la aventura creadora y conducía su propia vida. Su independencia de la academia le daba una enorme libertad, sometiendo sus obras a un continuo proceso de revisión y cambio, y dejándolas en muchos casos inconclusas. Más bien pareciera que en la música de Cotapos cada composición es un fragmento de la propia vida del artista, quien se yergue como principio y fin de su música.

La Sonata Fantasía fue felizmente terminada en Nueva York en 1924, donde la grabó privadamente Juan Reyes, talentoso pianista chileno que moriría trágicamente en Buenos Aires en 1941. Luis Merino reconoce un impulso dionisíaco en la música de Cotapos que no tiene parangón alguno en la música chilena. En efecto, la expansividad y júbilo de su música desbordan el ámbito reconcentrado, melancólico, y austero de la música nacional de la primera mitad del siglo XX. Sin embargo, rasgos centrales de la música de Cotapos, como son su grandiosidad trágica y su carácter improvisatorio, pueden relacionarse muy bien con nuestro paisaje cordillerano y oceánico, y con la tendencia a la improvisación del chileno.

Gran parte de las obras para piano de Leng, Allende y Cotapos permanecen fuera del catálogo editorial y discográfico, y ausentes de las bibliotecas y discotecas públicas y universitarias del país. Nuestra vida musical más bien gira en torno al nuevo estreno y al boato orquestal con que suele rodearse el poder. De este modo, las energías parecen agotadas cuando se trata de preservar y difundir nuestro patrimonio musical. Las obras de arte requieren de una sociedad que las sostenga y las proyecte al futuro; es así como nuestros clásicos nos necesitan para existir, y nosotros los necesitamos a ellos para saber un poco más quiénes somos.

Juan Pablo González es doctor en musicología, y académico del Instituto de Música de la Universidad Católica de Chile.

Carlos Botto

1.- R. Schumann: Fantasía en Do mayor, op. 17. Por Claudio Arrau

2.- F. Liszt: Sonata en Sí menor. Por Alfredo Perl

3.- F. Chopin. 24 Estudios. Por Claudio Arrau.

4.- L. v. Beethoven: Sonata N" 21, Waldstein. Por Alfredo Perl

5.- C. Debussy: Preludios. Por Sviatoslav Richter

C. Botto es compositor y profesor de piano.

Patricia Swinburn de Claro

1.- I. Albéniz: Suite Iberia. Por Alicia de Larrocha

2.- E. Granados: Goyescas. Por Alicia de Larrocha

3.- F. Liszt: Sonata en Sí Menor. Por Claudio Arrau.

4.- R. Schumann: Fantasía en Do Mayor, op. 17. Por Alfredo Perl

5.- F. Schubert: Sonata en Si Bemol mayor, D. 960. Por Alfred Brendel.

Patricia Swinburn es miembro del directorio de la Sociedad Federico Chopin de Chile.

Extraído de: http://diario.elmercurio.cl/detalle/index.asp?id={b5254f52-2954-4807-902c-09d780b693a0}

martes, 22 de febrero de 2011

Mercancía delicada



Ahora que lo pienso es un tanto extraño ver "folclor" en el escenario, pues su origen no fue el de ser "representación" o algo "actuado", sino ser expresión de algo "verdadero", una experiencia ritual cotidiana, "real", "natural" y "espontánea". Entonces, cuando se lleva al escenario, se "actúa", se "falsea". "Simulacro de lo real" ???

Así, lo que en un inicio surge como expresión espontánea y desinteresada, se transforma en "mercancía", objeto de transacción y consumo. Hoy hasta la expresión más natural se vuelve "mercancía", pierde su "aura original" y pasa a entrar al circuito del consumismo. Hoy "todo se ha profanado"...

Buaaaaaaaaa =/

domingo, 12 de diciembre de 2010

♫ Poema de Walt Whitman ♫



♫ Toda música es lo que despierta en tí
cuando te acuerdas de ella por los instrumentos
No está en los violines y cornetas ♫...
ni en la partitura del cantor barítono,
Está más cerca y más lejos que ellos.

Walt Whitman ♫

viernes, 10 de diciembre de 2010

"La Pelusita"


Violeta se fue a los Cielos: "La Pelusita" - Qué pena siente el alma...

Quisiera dedicar un espacio especial para escribir de Violeta Parra, ella me entregó mucho de nuestra cultura popular y campesina. Gracias a su compromiso y amor, esos grandes tesoros hoy se oyen en los diversos rincones del mundo, cantando y contando esa sabiduría tan propia de nuestro pueblo.

"La Pelusita"

Abuela materna de Luis Arce. "La Pelusita" fue nacida y criada en el Alto Jahuel, cerca de Buin, pueblos campesinos en donde las tradiciones se mantenían intactas gracias a gentes como ella. La venerabla anciana se convierte en una fuente abundante y cristalina de la tradición y el patrimonio campesino, anciana de larga trenza blanca como una trenza de ajo. Sabía de pastelitos, nata de pan en vez de mantequilla, guitarras y canciones. Violeta fue a instalarse a su gran casona en la viña de Santa Rita y allí la abuela le cantó sus vals y tradiciones:
¡Qué pena siente el alma
cuando la suerte impía
se opone a los deseos
que anhela el corazón! ...

La Pelusita le habló de la trilla, la cruz de mayo, los mingacos, ceremonias, bautizos y entierros en la vida campesina."Casamiento de negros" se la donó esta sabia anciana.

(Angel Parra: Violeta se fue a los cielos. Pág. 58)

Rosa Lorca "arregladora de angelitos"


Violeta se fue a los Cielos: "Rosa Lorca": partera-matrona y arregladora de angelitos

Mujer extraordinaria, aristócrata del pueblo, alegre, sabia, buena para las fiestas paganas y religiosas, acompañadas de cerveza negra.

Partera-matrona, cantora, reina en la cocina y la alcoba, "arregladora de angelitos".

Rosa Lorca trajo al mundo a Rosita Clara, pequeña que murió en el viaje de Violeta a Europa el año 1954 a 28 días de su nacimiento. Gran dolor.

La sencillez de llegar, vivir y quitar de este mundo con jumildad y pudor. Mucha agua caliente, hervida, seguro, pañales y sábanas blancas, manos sabias y seguras como las de dona Rosa Lorca. Las tijeras brillantes y desinfectadas para cortar el cordón umbilical al nacer o para preparar los ramos que decoran el altar del "angelito".

Rosa Lorca era amiga de la madre de Violeta, arrendaba una pieza en la casa y restaurant "Bar restaurán El Sauce", calle Serrano, hoy Pudahuel.

(Angel Parra: Violeta se fue a los Cielos. Pág 70)

lunes, 4 de octubre de 2010

Un canto sanador


Jill Purce es la pionera en el redescubrimiento de antiguas técnicas vocales, el poder del canto en grupo y el potencial de la voz como instrumento mágico para la curación y la meditación. Desde hace 35 años ha enseñado en Norte America y Europa, trabajando con diversas formas de canto sagrado, especialmente el canto mongol de harmónicos. Autora de "La Espiral Mística: Viaje del Alma" (The Mystic Spiral, Journey of the Soul), vive en Londres con su marido, el biólogo Rupert Sheldrake y sus 2 hijos. Aquí describe el taller intensivo con sus propias palabras.

Mi objetivo no es modesto: estoy intentando re-encantar el mundo, lo que significa hacerlo mágico a través del canto. Mis talleres tienen esto como meta. Estoy intentando reintroducir en nuestras vidas cotidianas vías para experimentar el extraordinario poder del canto en grupo. Mi fin es ayudar a la gente a redescubrir sus propias voces como instrumentos para la meditación profunda y transformación personal.

Hay un profundo sentido de desencanto en la sociedad occidental. Creo que ello se debe a que, literalmente, ya no hay canto en nuestras vidas. Todas las situaciones en las que los miembros de las culturas tradicionales se reunian para cantar se han ido erosionando gradualmente, así que nos sentimos desempoderados y desamparados en un mundo desacralizado. Mi intension es re-encantar al mundo, haciéndolo más mágico, a traves de gente cantando junta de nuevo. El taller nos proporciona un sentido real de lo que una comunidad literalmente "encantada" puede llegar a ser.

La primera transmicion que tuve del poder de la voz ocurrió durante mi infancia en Irlanda. Estábamos visitando una isla lejana de la costa oeste. Las únicas personas que habían en el bote eran las ancianas de la isla que volvían a casa. Se desencadenó una furiosa tormenta y parecía claro para todos que nos íbamos a ahogar. De repente, las mujeres empezaron a cantar con profunda pasión y un poder ancestral. Casi al instante nuestro temor se disolvió, olas de fuerza nos llenaron y finalmente nos sobrepusimos con un sentimiento de dicha y encantamiento.
Durante el taller trabajamos con intensidad creciente y con niveles cada vez mas profundos, llegando a menudo a áreas de la psique enterradas tiempo atras. A través del uso terapéutico de la voz podemos traer estas áreas de dolor y pena a salvo a la luz de la claridad, a menudo deshaciendonos de traumas que se han asentado desde la infancia.
Uno de los efectos del canto es la disolucion de los límites y cuando esto sucede, algo nuevo puede suceder en la psique y el cuerpo de una persona. Al cantar parece que estimulamos directamente la emisión de ciertas sustancias químicas en el cerebro, como las endorfinas, que generan estados elevados de conciencia, calma llena de dicha, y otros estado de meditación profunda.
Gente de todas las edades y condiciónes se juntan para estos retiros. He tenido personas de 11 a 90 años, de músicos profesionales, cantantes y expertos en voz, y terapeutas que quieren ampliar su trabajo; hasta aquellos que les dijeron en la escuela que no podian cantar afinados. Los retiros atraen también a gente que quiere trabajar sobre bloqueos emocionales o físicos, así como a educadores profesionales, actores y sanadores. A menudo las personas dicen que tienen experiencias milagrosas de curación: dolores de cabeza y jaquecas se desvanecen de repente, o cargas emocionales desaparecen con rapidez. Otros sienten más fuerza y confianza. Particularmente el canto de harmónicos puede facilitar experiencias visionarias.
Mi trabajo empieza enseñando una forma específica de respiración. Ésta es la base para todo el trabajo. Entonces despues empezamos a entonar juntos con nuestras voces. Descubrimos el efecto de la voz en el cuerpo, mente y espíritu. Aprendemos exactamente lo que hace la voz y su poder para curar.
Una técnica específica que enseño, es el canto mongol de harmónicos. Esta se basa en una única nota pero que al modular todas las cavidades resonantes, incluyendo la forma de la boca, se hacen audibles altos sonidos de campana que flotan por encima de la nota baja continua de un modo que hace que la gente piense en la música de las esferas. Los harmónicos son las partes componentes de una nota fundamental que es cantada, y que normalmente son demasiados suaves para escucharlos. Aquí ellos son filtrados de un modo en que podemos oírlos más fuerte que la nota misma. Es una experiencia poderosa tan solo con escucharlos, produciendo un estado de extrema calma y claridad.
Una de las prácticas que he estado explorando intensamente durante la semana es la sanacion de las líneas ancestrales. Retrocedemos atrás en nuestras familias y, a través de la voz, exorcisamos maldiciones familiares, muertes no reconocidas, asuntos y patrones repetitivos y otras heridas ancestrales. Al mismo tiempo descubrimos las bendiciones particulares, los regalos que recibimos de nuestros ancestros. Con frecuencia encontramos lo que los indios nativos de Norte America llaman "nuestra medicina": el regalo que somos para el mundo y cómo esto se relaciona con la esencia de nuestros patrónes familiares. Una persona que hizo este trabajo conmigo dijo que consiguió liberar y curar la relación con su madre, que no había podido arreglar durante años de terapia.
Dependiendo de la época del año hago ceremonias que marcan el paso de las estaciones, que reflejan e interactúan con la calidad del tiempo, haciendo accesible los espíritus del momento, para que podamos estar en armonía con ellos. De un modo similar trabajamos con los espíritus del lugar, aprendiendo a interactuar con las fuerzas y espíritus de la naturaleza, comprendiendo cómo pueden tener una influencia benigna sobre nosotros.
Descubrimos cómo estas fuerzas afectan nuestro lugar de nacimiento, nuestra infancia, y la salud de nuestras líneas familiares, y lo que podemos hacer para equilibrar estas fuerzas de la naturaleza para traer armonía a nuestras vidas. Adicionalmente realizamos diversas prácticas de purificación y trabajamos con los elementos para limpiar el karma pasado y futuro, equilibrando los elementos en nuestros cuerpos. También trabajo con los sueños a través del sonido y los mantras. Combino el canto con danzas ceremoniales para conectarnos con una de las formas más antiguas de curación: el poder del trance inducido por la voz. Realizamos muchas formas ancestrales de canto sagrado.

La base de todo mi trabajo esta bajo la premisa esencial de que la voz es la llave para la transformación espiritual. Porque el sonido de la voz está directamente ligado con la respiración a las actividades de la mente, a traves del trabajo con la voz podemos aprender a entrar en el estado que los tibetanos conocen como rigpa, la conciencia que combina claridad y vacuidad. Esto conduce, finalmente, a la iluminación.
Para más información en talleres, CD's o cassettes de Jill Purce:
Email: info@healingvoice.com

www.healingvoice.com

Telefono (0044) 20 7435 2467 o info@healingvoice.com
Traducido por Claudia Paz

martes, 24 de agosto de 2010

Chispas de conciencia ...




Dónde quedó la ética ?? dónde está la responsabilidad??? qué pasará con las futuras generaciones?? acaso alguna vez hemos pensamos en ellas??? que les dejaremos?? escoria y chatarra tecnológica?? pilas tóxicas, bolsas plásticas, carbono y más carbono... aire contaminado, aguas contaminadas... mentes contaminadas... Ya es hora que comenzemos a fundar una ética de la responsabilidad que trascienda el tiempo presente y comienze a ocuparse también del futuro y nuestros descendientes.

... Los bienes naturales son finitos y se agotan!!! se acaban y desaparecen y ya no se están regenerando ... y la tierra se muere y aún no abrimos los ojos!!! ... cáncer por todos lados, depresión, adicción, nicotina, stress, evasión, y mucha mucha basura por todas partes ...

... Y bien que aparezcan atisbos de conciencia comunitaria... y se salga a protestar, pese a la represión de los pacos que temen a las grandes masas y actúan con sus lagrimógenas por miedo nada más...

Pero esto no debiera ser algo momentaneo, "efervecencia colectiva" incentivada por un documental... debiera de ser cada día, a cada momento, estar conciente... tal vez así comprarías menos cigarros y evitarías contaminar el aire que tus demás compañeros respiran y requieren igual que tú... tal vez así sonreirías más y alegrarías el rostro de quienes encuentras en las calles... tal vez te harías cargo de tu propia basura... reciclando todo aquello que puede volver a utilizarse...

Que esto no sea más que un boom gatillado por un documental sensibilizador, una chispa tal cual fosforito que con la misma fuerza que se enciende se apaga ...