martes, 22 de febrero de 2011

Mercancía delicada



Ahora que lo pienso es un tanto extraño ver "folclor" en el escenario, pues su origen no fue el de ser "representación" o algo "actuado", sino ser expresión de algo "verdadero", una experiencia ritual cotidiana, "real", "natural" y "espontánea". Entonces, cuando se lleva al escenario, se "actúa", se "falsea". "Simulacro de lo real" ???

Así, lo que en un inicio surge como expresión espontánea y desinteresada, se transforma en "mercancía", objeto de transacción y consumo. Hoy hasta la expresión más natural se vuelve "mercancía", pierde su "aura original" y pasa a entrar al circuito del consumismo. Hoy "todo se ha profanado"...

Buaaaaaaaaa =/

domingo, 12 de diciembre de 2010

♫ Poema de Walt Whitman ♫



♫ Toda música es lo que despierta en tí
cuando te acuerdas de ella por los instrumentos
No está en los violines y cornetas ♫...
ni en la partitura del cantor barítono,
Está más cerca y más lejos que ellos.

Walt Whitman ♫

viernes, 10 de diciembre de 2010

"La Pelusita"


Violeta se fue a los Cielos: "La Pelusita" - Qué pena siente el alma...

Quisiera dedicar un espacio especial para escribir de Violeta Parra, ella me entregó mucho de nuestra cultura popular y campesina. Gracias a su compromiso y amor, esos grandes tesoros hoy se oyen en los diversos rincones del mundo, cantando y contando esa sabiduría tan propia de nuestro pueblo.

"La Pelusita"

Abuela materna de Luis Arce. "La Pelusita" fue nacida y criada en el Alto Jahuel, cerca de Buin, pueblos campesinos en donde las tradiciones se mantenían intactas gracias a gentes como ella. La venerabla anciana se convierte en una fuente abundante y cristalina de la tradición y el patrimonio campesino, anciana de larga trenza blanca como una trenza de ajo. Sabía de pastelitos, nata de pan en vez de mantequilla, guitarras y canciones. Violeta fue a instalarse a su gran casona en la viña de Santa Rita y allí la abuela le cantó sus vals y tradiciones:
¡Qué pena siente el alma
cuando la suerte impía
se opone a los deseos
que anhela el corazón! ...

La Pelusita le habló de la trilla, la cruz de mayo, los mingacos, ceremonias, bautizos y entierros en la vida campesina."Casamiento de negros" se la donó esta sabia anciana.

(Angel Parra: Violeta se fue a los cielos. Pág. 58)

Rosa Lorca "arregladora de angelitos"


Violeta se fue a los Cielos: "Rosa Lorca": partera-matrona y arregladora de angelitos

Mujer extraordinaria, aristócrata del pueblo, alegre, sabia, buena para las fiestas paganas y religiosas, acompañadas de cerveza negra.

Partera-matrona, cantora, reina en la cocina y la alcoba, "arregladora de angelitos".

Rosa Lorca trajo al mundo a Rosita Clara, pequeña que murió en el viaje de Violeta a Europa el año 1954 a 28 días de su nacimiento. Gran dolor.

La sencillez de llegar, vivir y quitar de este mundo con jumildad y pudor. Mucha agua caliente, hervida, seguro, pañales y sábanas blancas, manos sabias y seguras como las de dona Rosa Lorca. Las tijeras brillantes y desinfectadas para cortar el cordón umbilical al nacer o para preparar los ramos que decoran el altar del "angelito".

Rosa Lorca era amiga de la madre de Violeta, arrendaba una pieza en la casa y restaurant "Bar restaurán El Sauce", calle Serrano, hoy Pudahuel.

(Angel Parra: Violeta se fue a los Cielos. Pág 70)

lunes, 4 de octubre de 2010

Un canto sanador


Jill Purce es la pionera en el redescubrimiento de antiguas técnicas vocales, el poder del canto en grupo y el potencial de la voz como instrumento mágico para la curación y la meditación. Desde hace 35 años ha enseñado en Norte America y Europa, trabajando con diversas formas de canto sagrado, especialmente el canto mongol de harmónicos. Autora de "La Espiral Mística: Viaje del Alma" (The Mystic Spiral, Journey of the Soul), vive en Londres con su marido, el biólogo Rupert Sheldrake y sus 2 hijos. Aquí describe el taller intensivo con sus propias palabras.

Mi objetivo no es modesto: estoy intentando re-encantar el mundo, lo que significa hacerlo mágico a través del canto. Mis talleres tienen esto como meta. Estoy intentando reintroducir en nuestras vidas cotidianas vías para experimentar el extraordinario poder del canto en grupo. Mi fin es ayudar a la gente a redescubrir sus propias voces como instrumentos para la meditación profunda y transformación personal.

Hay un profundo sentido de desencanto en la sociedad occidental. Creo que ello se debe a que, literalmente, ya no hay canto en nuestras vidas. Todas las situaciones en las que los miembros de las culturas tradicionales se reunian para cantar se han ido erosionando gradualmente, así que nos sentimos desempoderados y desamparados en un mundo desacralizado. Mi intension es re-encantar al mundo, haciéndolo más mágico, a traves de gente cantando junta de nuevo. El taller nos proporciona un sentido real de lo que una comunidad literalmente "encantada" puede llegar a ser.

La primera transmicion que tuve del poder de la voz ocurrió durante mi infancia en Irlanda. Estábamos visitando una isla lejana de la costa oeste. Las únicas personas que habían en el bote eran las ancianas de la isla que volvían a casa. Se desencadenó una furiosa tormenta y parecía claro para todos que nos íbamos a ahogar. De repente, las mujeres empezaron a cantar con profunda pasión y un poder ancestral. Casi al instante nuestro temor se disolvió, olas de fuerza nos llenaron y finalmente nos sobrepusimos con un sentimiento de dicha y encantamiento.
Durante el taller trabajamos con intensidad creciente y con niveles cada vez mas profundos, llegando a menudo a áreas de la psique enterradas tiempo atras. A través del uso terapéutico de la voz podemos traer estas áreas de dolor y pena a salvo a la luz de la claridad, a menudo deshaciendonos de traumas que se han asentado desde la infancia.
Uno de los efectos del canto es la disolucion de los límites y cuando esto sucede, algo nuevo puede suceder en la psique y el cuerpo de una persona. Al cantar parece que estimulamos directamente la emisión de ciertas sustancias químicas en el cerebro, como las endorfinas, que generan estados elevados de conciencia, calma llena de dicha, y otros estado de meditación profunda.
Gente de todas las edades y condiciónes se juntan para estos retiros. He tenido personas de 11 a 90 años, de músicos profesionales, cantantes y expertos en voz, y terapeutas que quieren ampliar su trabajo; hasta aquellos que les dijeron en la escuela que no podian cantar afinados. Los retiros atraen también a gente que quiere trabajar sobre bloqueos emocionales o físicos, así como a educadores profesionales, actores y sanadores. A menudo las personas dicen que tienen experiencias milagrosas de curación: dolores de cabeza y jaquecas se desvanecen de repente, o cargas emocionales desaparecen con rapidez. Otros sienten más fuerza y confianza. Particularmente el canto de harmónicos puede facilitar experiencias visionarias.
Mi trabajo empieza enseñando una forma específica de respiración. Ésta es la base para todo el trabajo. Entonces despues empezamos a entonar juntos con nuestras voces. Descubrimos el efecto de la voz en el cuerpo, mente y espíritu. Aprendemos exactamente lo que hace la voz y su poder para curar.
Una técnica específica que enseño, es el canto mongol de harmónicos. Esta se basa en una única nota pero que al modular todas las cavidades resonantes, incluyendo la forma de la boca, se hacen audibles altos sonidos de campana que flotan por encima de la nota baja continua de un modo que hace que la gente piense en la música de las esferas. Los harmónicos son las partes componentes de una nota fundamental que es cantada, y que normalmente son demasiados suaves para escucharlos. Aquí ellos son filtrados de un modo en que podemos oírlos más fuerte que la nota misma. Es una experiencia poderosa tan solo con escucharlos, produciendo un estado de extrema calma y claridad.
Una de las prácticas que he estado explorando intensamente durante la semana es la sanacion de las líneas ancestrales. Retrocedemos atrás en nuestras familias y, a través de la voz, exorcisamos maldiciones familiares, muertes no reconocidas, asuntos y patrones repetitivos y otras heridas ancestrales. Al mismo tiempo descubrimos las bendiciones particulares, los regalos que recibimos de nuestros ancestros. Con frecuencia encontramos lo que los indios nativos de Norte America llaman "nuestra medicina": el regalo que somos para el mundo y cómo esto se relaciona con la esencia de nuestros patrónes familiares. Una persona que hizo este trabajo conmigo dijo que consiguió liberar y curar la relación con su madre, que no había podido arreglar durante años de terapia.
Dependiendo de la época del año hago ceremonias que marcan el paso de las estaciones, que reflejan e interactúan con la calidad del tiempo, haciendo accesible los espíritus del momento, para que podamos estar en armonía con ellos. De un modo similar trabajamos con los espíritus del lugar, aprendiendo a interactuar con las fuerzas y espíritus de la naturaleza, comprendiendo cómo pueden tener una influencia benigna sobre nosotros.
Descubrimos cómo estas fuerzas afectan nuestro lugar de nacimiento, nuestra infancia, y la salud de nuestras líneas familiares, y lo que podemos hacer para equilibrar estas fuerzas de la naturaleza para traer armonía a nuestras vidas. Adicionalmente realizamos diversas prácticas de purificación y trabajamos con los elementos para limpiar el karma pasado y futuro, equilibrando los elementos en nuestros cuerpos. También trabajo con los sueños a través del sonido y los mantras. Combino el canto con danzas ceremoniales para conectarnos con una de las formas más antiguas de curación: el poder del trance inducido por la voz. Realizamos muchas formas ancestrales de canto sagrado.

La base de todo mi trabajo esta bajo la premisa esencial de que la voz es la llave para la transformación espiritual. Porque el sonido de la voz está directamente ligado con la respiración a las actividades de la mente, a traves del trabajo con la voz podemos aprender a entrar en el estado que los tibetanos conocen como rigpa, la conciencia que combina claridad y vacuidad. Esto conduce, finalmente, a la iluminación.
Para más información en talleres, CD's o cassettes de Jill Purce:
Email: info@healingvoice.com

www.healingvoice.com

Telefono (0044) 20 7435 2467 o info@healingvoice.com
Traducido por Claudia Paz

martes, 24 de agosto de 2010

Chispas de conciencia ...




Dónde quedó la ética ?? dónde está la responsabilidad??? qué pasará con las futuras generaciones?? acaso alguna vez hemos pensamos en ellas??? que les dejaremos?? escoria y chatarra tecnológica?? pilas tóxicas, bolsas plásticas, carbono y más carbono... aire contaminado, aguas contaminadas... mentes contaminadas... Ya es hora que comenzemos a fundar una ética de la responsabilidad que trascienda el tiempo presente y comienze a ocuparse también del futuro y nuestros descendientes.

... Los bienes naturales son finitos y se agotan!!! se acaban y desaparecen y ya no se están regenerando ... y la tierra se muere y aún no abrimos los ojos!!! ... cáncer por todos lados, depresión, adicción, nicotina, stress, evasión, y mucha mucha basura por todas partes ...

... Y bien que aparezcan atisbos de conciencia comunitaria... y se salga a protestar, pese a la represión de los pacos que temen a las grandes masas y actúan con sus lagrimógenas por miedo nada más...

Pero esto no debiera ser algo momentaneo, "efervecencia colectiva" incentivada por un documental... debiera de ser cada día, a cada momento, estar conciente... tal vez así comprarías menos cigarros y evitarías contaminar el aire que tus demás compañeros respiran y requieren igual que tú... tal vez así sonreirías más y alegrarías el rostro de quienes encuentras en las calles... tal vez te harías cargo de tu propia basura... reciclando todo aquello que puede volver a utilizarse...

Que esto no sea más que un boom gatillado por un documental sensibilizador, una chispa tal cual fosforito que con la misma fuerza que se enciende se apaga ...

sábado, 5 de diciembre de 2009

La Malinche, mujer "chingada"



En general, la figura de La Malinche en la historia mexicana ejemplifica muy bien lo que es el periodo de conquista y colonia. Originalmente se constituye como una de las esclavas sexuales/prisioneras de los españoles, para después convertirse en la traductora y posteriormente madre del hijo de Hernán Cortés. La Malinche tuvo una relación con los españoles primero de violencia y violación pero después de atracción y entendimiento, lo que resulta muy parecido a la relación de la conquista y luego la colonia, en donde somos conquistados violentamente, hechos esclavos, para después resultar atraídos a la religión católica hasta llegar a hacerla parte misma de nuestra identidad.
Ya mencionamos la visión de la traición, el concepto de la “malinche” propiamente tal. Ahora nos corresponde enfocar esa otra imagen de Marina, que también ha calado hondo en la visión y autoconcepción de la identidad mexicana, nos referimos a la imagen de mujer violada, Marina como “La Chingada”.
Un texto escrito por Octavio Paz en El Laberinto de la Soledad, titulado Los hijos de la Malinche, libro de ensayos sobre la condición latinoamericana, hace referencia a la carga de la violación o “lo chingado” y al impacto, conciente o inconciente, que ésta ha generado en el ser o, según Paz, “no ser” del mexicano.

Una vez desprendidos del vientre materno, hemos de andar por nosotros mismos y enfrentar la soledad. La experiencia de dicho proceso está íntimamente ligada a la relación vivida en el origen, en la madre. Según Octavio Paz, “la cuestión del origen es el centro secreto de todas nuestras preocupaciones y angustias.” (Paz) Si trasladamos este proceso en forma analógica a lo que fue la gestación de las republicas latinoamericanas, se hace necesario ir aún más atrás, a la escena desgarradora del primer encuentro americano y europeo. Escenas violentas se desprenden de ambas visiones. El impacto del europeo al presenciar los sangrientos sacrificios humanos, la visión del americano como un “otro” diabólico e inhumano, imágenes reales grabadas en su retina como si se tratasen del mismo infierno en la tierra. El miedo y la desconfianza hacia ese “otro” abusivo de parte de los autóctonos al ser víctimas de la violencia masculina y la usurpación y profanación de sus símbolos sagrados y sus mujeres (que si bien habían sido entregadas en un principio como ofrendas, luego son secuestradas), las cuales eran respetadas debido a su particularidad esencial de ser las madres “dadoras de vida”, el tomarlas como objeto y poseerlas, hubo de ser una grave ofensa que desatara la rebelión y la guerra.

La madre violada, mujer poseída, violentada, desgarrada, rajada. Ella habrá de ser el arquetipo de la madre del mestizo. Un origen indeseado, maldito, abusivo. Un hijo culpable de haber nacido, doliente de una herida ajena, que siente suya y le quema constantemente -tanto así que ya casi ni la siente-; es el sujeto mestizo, el condenado a vivir rodeado de fantasmas que el mismo se imprecó a modo de castigo e impotencia por el abandono de su padre y la debilidad y pasividad de su madre que se deja chingar. Marina representa a las indias, fascinadas, violadas y seducidas por los españoles. Y del mismo modo que e1 niño no perdona a su madre que lo abandone para ir en busca de su padre, el pueblo mexicano no perdona su traición a la Malinche
“Lo chingado es lo pasivo, lo inerte y abierto, por oposición a lo que chinga, que es activo, agresivo y cerrado. El chingón es el macho, el que abre. La chingada, la hembra la pasividad pura, inerme ante el exterior.” (Paz) Se trata de una relación violenta, donde el poder del primero desgarra las carnes de lo segundo chingado frente a su pasividad extrema. “La idea de violación rige oscuramente todos los significados. La dialéctica de “lo cerrado” y “lo abierto” se cumple así con precisión casi feroz,” nos dice Octavio Paz.
El verbo chingar indica el triunfo del poderoso, del macho, de lo fuerte y cerrado por sobre lo abierto que se entrega y abre aún más hasta desgarrarse. Queda una herida abierta generada por dicha violación. Es lo que finalmente sucedió en nuestra historia. El español se impone y arrasa con lo indígena hasta su desaparición, y no sólo de un modo físico sino también cultural. Como consecuencia queda un fruto que se percibe como “podrido”, un sujeto mestizo que no se reconoce a sí mismo, ni quiere volver a ese momento del trauma para superar el dolor de aquella herida anestesiada secretamente.
¿Quién es la chingada?, es una figura mítica que materializa a la madre que ha sufrido, ya sea en forma simbólica o verdadera, la agresión denigrante contenida en el verbo que le da nombre. La chingada, es la madre abierta, violada o burlada por la fuerza del rapto. Se le asocia con la figura de Marina (La Malinche en su visión de la traidora), víctima de la traición de Cortés, el conquistador, quien la utiliza como mediadora entre los aztecas y los españoles. Los dos mundos la condenan, Marina se percibe como mujer instrumento, que vive en constante desarraigo, sin un lugar propio está condenada a vagar como un “sujeto en tránsito” en un eterno exilio.

El “hijo de la Chingada” es el engendro de la violación, del rapto o de la burla. Si se compara esta expresión con la española, “hijo de puta”, se advierte inmediatamente la diferencia. Para el español la deshonra consiste en ser hijo de una mujer que voluntariamente se entrega, una prostituta; para el mexicano, en ser fruto de una violación (Paz).

El ser hijo de una violación, queda en las profundidades psíquicas del ser mexicano. Como dice Paz, el mexicano se “ningunea”, se mira en menos, no se atreve a ser, se esconde en su “máscara” que proyecta ese modo de ser enigmático y misterioso, y no sólo ante los extraños, sino ante los mexicanos mismos.
"La desconfianza, el disimulo, la reserva cortés que cierra el paso al extraño, la ironía, todas, en fin, las oscilaciones psíquicas con que al eludir la mirada ajena nos eludimos a nosotros mismos, son rasgos de gente dominada, que teme y finge frente al señor. Es revelador que nuestra intimidad jamás aflore de manera natural, sin el acicate de la fiesta, el alcohol o la muerte. Esclavos, siervos y razas sometidas se presenta —siempre recubiertos por una máscara, sonriente o adusta. Y únicamente a solas, en los grandes momentos, se atreven a manifestarse tal como son. Todas sus relaciones están envenenadas por el miedo y el recelo. Miedo al señor, recelo ante sus iguales. Cada uno observa al otro, porque cada compañero puede ser también un traidor. Para salir de sí mismo el siervo necesita saltar barreras, embriagarse, olvidar su condición. Vivir a solas, sin testigos. Solamente en la soledad se atreve a ser.
Y en un mundo de chingones, de relaciones duras, presididas por la violencia y el recelo, en el que nadie se abre ni se raja y todos quieren chingar. Lo único que vale es la hombría, el valor personal, capaz de imponerse". (Paz)

¿Cómo entonces el mexicano puede encontrarse si mismo si se esconde constantemente en una máscara? ¿Cómo pensar en una identidad verdadera y no una falsa proyección en un disfraz de sí mismo? Probablemente la respuesta está en la aceptación de quien se es, que el mexicano acepte y enfrente el dolor de esa herida de sentirse el hijo de una violación, entender las razones de dicha herida emocional para poder subsanarla y trascender ese sentimiento de inferioridad y soledad que tanto lo aprisiona hasta el punto de no permitirse ser.

“La historia, que no nos podía decir nada sobre la naturaleza de nuestros sentimientos y de nuestros conflictos, si nos puede mostrar ahora cómo se realizó la ruptura y cuáles han sido nuestras tentativas para trascender la soledad.” (Paz).